Fue la lectura de un teólogo, Edward Schillebeeckx, de su libro “El ministerio eclesial: Responsables en la comunidad cristiana”, la que me llevó a entender mejor el porqué del conservadurismo en la Iglesia con respecto al tema de la sexualidad humana. Schillebeeckx señalaba que el origen de esta visión no venía de la Iglesia sino del pensamiento de una época donde cristianos y paganos pensaban de la misma manera:
Los antiguos preceptos litúrgicos de continencia se entienden en el transfondo del ideal estoico de la “serenidad”, tan extendido entonces, por el dualismo pitagórico y, más tarde, del dualismo platónico. Los antiguos, sobre todo los estoicos, consideraban la relación sexual como una “pequeña epilepsia” que priva al hombre de sus sentidos y que, en consecuencia, no es “racional”. El filósofo neoplatónico pagano Porfirio escribió un libro “sobre la continencia”, muy aceptado en su época. (p. 154)
Esta cita del recientemente fallecido teólogo Schillebeeckx se remonta al 1980, hace unos treinta años, y todavía vemos cómo se trata el asunto de la sexualidad desde los púlpitos de las iglesias, tanto los católicos como los protestantes. Sin embargo, desde otros “púlpitos” otras personas nos retratan la sexualidad de una manera hermosa y natural, como en el caso de esta danza que lleva como título “Petite mort” o, “muerte pequeña”... Disfrútenla...