viernes, 25 de diciembre de 2009

Paz…

Aprendí hace unos años atrás que el concepto de “paz” en los evangelios, más que un estado en el que la persona se somete a la no-violencia, era una manera de practicar la justicia. Y que esa práctica no necesariamente quería decir que debíamos permanecer constantemente en un estado de quietud y de silencio sino que requería que alzáramos la voz contra lo injusto.

En mi caso, aprendí que si los poetas se toman sus “licencias” para expresar lo que sienten, uno también debe tomar sus “licencias” a la hora de reclamar lo justo.

En este sentido, no veo la Navidad como una época en la que se celebra la “tranquilidad” de unas fiestas que pretenden adormecer el espíritu de la misión del niño y los regalos que recibió de los magos: oro porque era rey, incienso por su divinidad, y mirra porque sufriría la muerte. Pero no una muerte con los funerales que se le reservaban a los reyes, sino una muerte por el rechazo que sufriría por parte de los que sintieron el calor de sus denuncias; no una muerte “porque se lo buscó”, sino la muerte del que reclamaba justicia para llegar al verdadero amor.

La alegría es porque ha nacido el profeta, pero será un profeta que vino a dividir, a que se entienda que hay que separar la paja del grano, lo justo de lo injusto, y por esto, separar al que practica la justicia del que practica la injusticia. Es ESE profeta el que viene, y no sólo un niñito frágil que debamos mirar con pena, sino con fe… La alegría debe surgir de esa fe...

Deseo esa Paz para mis lectores...


PAZ EN LA TIERRA…

3 comentarios:

Edwin dijo...

Paz para ti y Paz para esta nación herida. Gracias por este escrito.

Elco Lao dijo...

Edwin:

A ti gracias por tu lectura...

Don Segundo dijo...

Elco Lao,

Muchas felicidades y paz para usted tambien. Que Dios lo siga bendiciendo. Saludos.