
Algunos estudiosos de la conducta humana han planteado que Vincent Van Gogh era un esquizofrénico. Su fama es tal, que hasta un grupo español, sabiendo que el célebre pintor se cortó, por un ataque de amor, una de sus orejas, le llamó a la banda “La oreja de Van Gogh”. Entre los síntomas de algunos esquizofrénicos está el que muestran una escritura muy rara, y en Van Gogh, la rareza la trasladó a la tela para dibujarla…
Comentando su pintura “Noche estrellada sobre el Ródano”…

Vincent le escribe a su hermano Theo:
“...Me prueba esto de trabajar fuerte, lo que no impide que tenga una terrible necesidad de- ¿Diré la palabra?- de religión- entonces, por la noche, me voy afuera para pintar las estrellas...”
En el deseo de religión, o de re-ligar que quiere decir atarse otra vez a su Origen, Vincent parece no olvidar sus “oraciones” en otra pintura que es una de mis favoritas y que tiene como título “Noche estrellada”:

Pueden visitar una virtual Galería de Vincent Van Gogh y admirar la belleza que este “esquizofrénico” imparte a la pintura, acentuando los colores de la naturaleza y muchas veces cambiándolos, como si el retrato de la Naturaleza que nos ofreciera el Creador, pudiese ser cambiado y a la vez admirado de nuevo…
En momentos de desesperación, es bueno visitar a los artistas que tienen una sensibilidad que a muchos les falta, un sentido de belleza que a veces creemos perdido…