sábado, 29 de noviembre de 2008

¡Papá...! ¡Cuéntame otra vez...!

En estos días escuchaba cómo CUATRO independentistas hablaban en la radio acerca del “independentismo en Puerto Rico”, y prácticamente el programa se redujo a criticar una organización independentista: el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Los cuatro “luchadores” de la Patria se olvidaron de que el independentismo tiene en Puerto Rico varias organizaciones que hacen SU trabajo a favor de la independencia y que también otros independentistas, además de desafiliarse del PIP, se han desafiliado de OTROS grupos por varias razones…

Podría añadir al Blog palabras que he repetido en anteriores ocasiones acerca del tribalismo que existe entre TODOS los grupos independentistas, de los llamados “analistas” mediáticos que se ponen la etiqueta de “independentistas” y lo que tienen es un buche de sangre en su boca para compañeros del PIP, de cómo han claudicado la UTOPÍA… …incluyendo el PIP y TODAS las demás organizaciones independentistas que se han convertido en espacios cómodos de pensamiento “crítico”.

Esta foto de las oficinas del PIP, que están en la misma calle de las oficinas del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), dice muchísimo de cómo anda TODO el independentismo, junto a Carlos Gallisá, Rubén Berríos, Fernando Martín, Noel Colón Martínez, David Noriega, Héctor Pesquera, Julio Muriente, entre otros…



Mantienen cerquita a la “UTOPÍA” como si fuese una tienda de muebles cómodos y bonitos, que vende adornos para los cuartos y la sala, mas NO como una señal de caminos…

Por eso, les dedico a estos el cuento de Ismael Serrano, que abrió un Blog en septiembre de este año, dirigido a aquellos hijos que un día nos pedirán cuentas de nuestros actos: “Papá cuéntame otra vez”:


Papá cuéntame otra vez
ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas,
y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana
en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling,
y niñas en minifalda.

Papá cuéntame otra vez
todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez
a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent
y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés
en los días de vino y rosas.

Papá cuéntame otra vez
esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco
que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie
se atrevió a tomar de nuevo,
y cómo desde aquel día
todo parece más feo.

Papá cuéntame otra vez
que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto
y tanta sangre derramada,
al final de la partida
no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines
no había arena de playa.

Fue muy dura la derrota:
todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones,
se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent,
ya no hay locos
ya no hay parias,
pero tiene que llover
aún sigue sucia la plaza.

Queda lejos aquel mayo,
queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre,
muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso
que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo
sobre quien habla de más.

Y siguen los mismos muertos
podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia
los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia
los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia
los que morían en Vietnam.


…y el video…