
En el día de ayer escuché por la radio la noticia de que el FBI había activado un operativo para obtener documentos de cuatro oficinas del Departamento de Educación (DE), y otros cuatro lugares fuera de la agencia pública que incluían negocios y residencias, y otro lugar en el estado de Florida. La noticia radial reseñaba que parte de dicha búsqueda incluía la toma de computadoras que debían tener archivos con información que completara una pesquisa.
Al visitar los otros medios electrónicos, noté que era poquísima la información al respecto que reseñaban las páginas-web de “El Nuevo Día”, “Primera Hora” y “El Vocero”, sólo los escuetos comunicados a que el FBI nos tiene acostumbrados, ya que sostenían que las órdenes de allamiento estaban “selladas”.
En mi paseo por las distintas emisoras de radio, sólo escuché que Luis Francisco Ojeda, de WKAQ 580 AM abundó en las especulaciones de la pesquisa, señalando que tenía información de que las investigaciones podrían estar dirigidas a varios asuntos: 1) las compañías privadas que ofrecen tutorías en el horario extendido; 2) un esquema de robo de computadoras en el Departamento de Educación; 3) el inadecuado manejo de fondos en el programa de Educación Especial.
Hoy, los periódicos son tan parcos como ayer, añadiendo quizás algún nombre a la información, como en el periódico “El Nuevo Día”, que alega que sus fuentes en la oficina de Servicios Educativos Suplementarios (SES) del DE les informaron que:
“…hacía tiempo que esas operaciones estaban en la mira de los federales”
Con relación a la Oficina del Inspector General (OIG), “El Nuevo Día” añade:
De acuerdo con el informe de la OIG, las empresas Rocket Learning y AMAR Educational Services facturaron por servicios de tutorías a estudiantes que no recibieron esos servicios.
La información publicada ayer por Luis Francisco Ojeda se confirma en este periódico al señalar:
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que ésta es sólo una de varias pesquisas simultáneas que realizan las autoridades federales con relación a Educación y que incluyen cuestionamientos sobre alegados maestros fantasmas, suplidores que no brindan los servicios por los que cobran y desviación de fondos federales destinados a programas fuera del horario escolar.
Según reseñaba Ojeda, en las escuelas existe un esquema donde varios directores escolares se ponen de acuerdo con las compañías para escoger un maestro de la escuela que coordine el programa de tutorías de una empresa privada que ofrecerá servicios educativos en el horario extendido. Según Ojeda, a través de este “coordinador” se organiza la repartición de contratos a un grupo reducido del personal escolar de manera tal que los servicios por los que se contrata, no se ofrecen, pero se facturan.
En una entrevista realizada ayer a Rafael Feliciano, el presidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), el periodista Luis Francisco Ojeda confrontó al líder sindical con esta información pero Feliciano fue evasivo en el intercambio de preguntas al llevar el blanco de las especulaciones hacia unas potenciales investigaciones en las “oficinas centrales” del DE, donde decía estaba el “control”, y suavizando el asunto de que algunos maestros pudiesen estar relacionados al esquema de fraude.
FIN DE LA INFORMACIÓN ESCUCHADA Y LEÍDA…
Mis lectores saben que he condenado la escalada patronal en contra del magisterio, y por otro lado que he criticado la forma en que las instituciones de la Metrópoli mantienen en Puerto Rico el régimen COLONIAL, incluyendo a la oficina del FBI, entre otras… Sin embargo, también soy maestro del sistema público de enseñanza y he visto las barbaridades que se cometen en las escuelas que he trabajado y en las que trabajan otros compañeros maestros.
Cuando leo acerca de pesquisas como esta, recuerdo cuántas veces he denunciado situaciones de injusticia en la escuela y cuántas veces esas denuncias se van por el tubo de la alcantarilla, por donde las distintas administraciones botan la mierda.
En el pasado he reflexionado acerca del acoso moral. Al repasar esos momentos, recuerdo que el acoso se materializa en un esquema de escalada grupal en el que se reúnen personas de la administración, conserjes, guardias escolares, policías escolares estatales, secretarias y maestros, a veces, algunos vinculados a puestos en los distintos sindicatos.
Este agrupmiento de acoso está íntimamente relacionado a esquemas de fraude desde el núcleo escolar hasta las oficinas centrales del DE; y sobre el DE, hasta la oficina de los distintos gobernadores, y sobre esa oficina, hasta las oficinas de las instituciones “federales”… Este es el país de la impunidad, donde cada foro en el que se denuncia alguna injusticia, sirve de filtro para aplastar el buen trabajo de los buenos empleados y crear un ambiente que a la luz de todos NO TIENE NADA QUE VER CON LA EDUCACIÓN.
A través de los casi treinta años que llevo en el sistema de enseñanza pública, he tratado de busacar el porqué permanece triunfante la impunidad en un escenario que se supone muestre la mejor cara del país, en un ambiente que se supone forme el carácter de nuestros niños y jóvenes.
Al principio, en mi juventud pedagógica, donde los pocos años hacen ver que uno tiene todo un mundo por delante para verlo cambiar, la respuesta a mi pregunta era que la combatividad convertiría la dura realidad en otro mundo educativo lleno de esperanza…
Pero, mientras pasa el tiempo, y cada día es más espantoso que el anterior, y cada nuevo ataque es más furibundo que los antes vistos, comprendo que el sistema educativo de Puerto Rico tiene como propósito el FRACASO, no por una ineptitud generalizada, que a veces es posible, sino porque EL FRACASO ES EL OBJETIVO.
“¿Por qué…?” – me preguntaba veinte años atrás sin encontrar una respuesta…
Hoy lo veo más claro que antes: la COLONIA NO PUEDE TENER UN SISTEMA EDUCATIVO SUPERIOR AL DE LA METRÓPOLI…
No digo que con la independencia tendremos un mejor sistema educativo… o uno peor… A lo que me refiero es que bajo un régimen de subordinación política como el COLONIAL, la Metrópoli NO permitirá que en uno de sus territorios la gente esté mejor educada que en el “Homeland”…
Por eso, el que el FBI y otras agencias federales investiguen estos esquemas de fraude en el DE, NO está dirigido a que mejore la situación educativa de Puerto Rico, sino que se dirige a patentizar nuestro FRACASO como país, a ACENTUAR que NO somos capaces de vivir sin el cuido de la Metrópoli…
El día en que el subordinado muestre que es igual al superior, será el fin de la subordinación. Para mantener a una persona en una subordinación constante, basta con adoctrinarlo adhiriendo en esta un lema: “El fracaso te hará prevalecer…”
Así es el sistema de educación COLONIAL… Pedirle otra cosa sería lo mismo que aspirar a tener una agenda de país independiente…