Veamos este “chiste”…
…a primera vista podría resultar gracioso, pero, ¿qué tal si les dijera que muchas veces el asunto de las agresiones contra el maestro se toman como un chiste y pone el peso de la culpabilidad sobre el maestro al imponérsele un rol de control que cuando NO lo ejerce, es culpado por incompetente…?
El acoso hacia los maestros se construye desde un contexto donde se toleran los actos de humillacióm contra este. En ocasiones, si un maestro es un objetivo del acoso, se utilizan a terceras personas para el ataque, a veces, sin que el atacante “directo” sepa que es parte de ese plan elaborado por otro atacante “indirecto”.
Para algunos acosadores del contexto escolar, o “killers”, se les hace más fácil atacar a un “compañero” ya que tienen a su disposición una “milicia” de estudiantes con comportamiento “psicópata”, que a veces contiene como “mercenarios” a estudiantes que a cambio del favor que le haga el maestro acosador, provocan daño al maestro acosado.
Un estudiante como el que verán podría ser utilizado por un funcionario escolar acosador (maestro, secretaria, conserje, etc.) para dañar a otro de sus compañeros de trabajo en este caso, a un maestro…
Como verán, en este caso es una estudiante la que filma el evento de agresión con una cámara, utilizando la tecnología como un arma de espionaje, que podría ser utilizada en el carpeteo en contra de un maestro acosado…
Por esto, la mejor forma para defenderse de un ejército, es primero conocerlo, saber su táctica de ataque… En el “mobbing”, un grupo de personas conspira para dañar a otras. Este ejército arrasador está compuesto por personas que asumen un rol, desde el que tiene claro cuál es el marco amplio del plan de ataque, hasta el simple espectador que observa en silencio el ataque…
Eva Ventín nos narra la estructura jerárquica de este ejército y los testigos cómplices, o los testigos mudos …
LOS SUJETOS DEL “MOBBING”
En la crisis laboral que culminó con la determinación de rechazar a un sindicato patronal, comenzando así una nueva fase de lucha laboral, el magisterio sufrió una escalada en la cual ciertas personas asumían unos roles en ese ejército del “mobbing”. Valdría la pena que los maestros que sufrieron los ataques inmisericordes, antes de entrar en procesos de una paz artificial, evalúen si a su alrededor existe ese ejército de “mobbing”, ya que una de las estrategias del acosador es esconderse para el ataque…
Sin embargo, mientras se hace esta evaluación crítica, se tiene que diferenciar si entre los que rodean al maestro atacado existe un PLAN DELIBERADO de maltrato rutinario y sistemático, o si se enfrenta a otro tipo de eventos.
Eva Ventín nos narra la diferencia que existe entre el “mobbing” y otros comportamientos, que podrían también ser dañinos a la salud mental en el trabajo…
QUÉ NO ES “MOBBING”
Para hacer esta reflexión acerca del trabajo se necesitan personas juiciosas alrededor del maestro acosado, ya que podría caer en el peligro de estar pidiéndole consejos a una persona que en secreto es un gran amigo del acosador.
Los maestros acosados que en esa reflexión del contexto laboral busquen respuestas a su malestar por el ambiente de trabajo, también deben tener de cerca a profesionales que puedan detectar si el juicio del acosado está o, no está, afectado por una desorientación, ya que uno de los síntomas que ataca al acosado podría ser una deficiencia en el juicio razonable de las situaciones que lo rodean… Estos profesionales deben estar familiarizados con el fenómeno del “mobbing”, ya sean psiquiatras, psicólogos, sacerdotes o, ministros o, monjas y monjes, o, amigos y familiares sabios…
El espíritu crítico NO debe trasladarse al espacio de la paranoia… y por esto debo recordar que el discernimiento es un arma de lucha indispensable ante TODA reflexión que conlleve un juicio…
La estructura del “ejército” de acoso laboral debe ser reconocida por el sindicato para elaborar estrategias de protección hacia el maestro acosado, aunque ello implique la intervención contra algún agresor que sea miembro del sindicato. Por esto, antes de someterle cualquier propuesta al patrono que combata el “mobbing”, el sindicato TIENE LA OBLIGACIÓN de crear un cuerpo interno que investigue, procese y sancione internamente a los acosadores de su propio organismo, como medio de disciplina sindical, de manera tal que no caiga la moral del sindicato. Dicho cuerpo debe estar compuesto por algunos profesionales de la salud mental y debe contar con un protocolo médico y legal de intervención. A veces, es mejor tener un médico al lado que a un abogado… aunque ambos sean necesarios…
¡PAZ…!
Levantan la voz por Palestina - Claridad
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Madres Contra la Guerra
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Hace 2 días