Mostrando entradas con la etiqueta El Efecto Lucifer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Efecto Lucifer. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de febrero de 2012

Estudiantes puertorriqueños que simulan el rol de prisioneros, son llevados a la TORTURA por un fenómeno psicológico llamado: “El Efecto Lucifer”


El próximo lunes, 20 de febrero de 2012 a las 2:00 p.m. la Oficina de la Asociación de Psicología de Puerto Rico presentará el documental “Doctors of the Dark Side” que trata acerca de la participación de psicólogos, psiquiatras y médicos en la tortura de personas detenidas por el gobierno de los Estados Unidos.

Este documental se presenta en un momento en el cual el Departamento de Educación de Puerto Rico y el Departamento de Corrección y Rehabilitación de Puerto Rico le anunciaron a la prensa un “programa especial” que pretende “simular” que estudiantes puertorriqueños estén encarcelados. Según CyberNews:

El programa consiste en buscar al joven a la escuela en una guagua de Corrección, al llegar a la institución serán esposados, permanecerán en una celda, luego tendrán una dinámica con un sicólogo de la agencia y con un confinado de máxima seguridad que servirá de guía y a su vez le hablará de sus vivencias en la cárcel.

Observen el video que presenta el periódico “Primera Hora”:


En mi juventud aprendí a llevarle música a los confinados y confinadas a través del Coro de la Iglesia. Creo que es bueno llevar a jóvenes a las cárceles de manera que aprendan la compasión que escuchamos cuando se nos predica: Estuve en la cárcel y me visitaste…”

Aprendimos de la Biblia del arrepentimiento de un ladrón en el pasaje del Evangelio cuando uno de los ladrones crucificados al lado de Jesús de Nazaret lo defiende ante el otro ladrón que le exigía que hiciera un milagro para salvarlos.

Una cosa es el aprender el valor del arrepentimiento y la compasión y otra es que un joven ASUMA EL ROL de una persona que se arresta frente a sus compañeros de clases y luego se lleva a prisión ESPOSADO, como parte de una simulación o “role playing”.

Escuché anoche a un MORÓN locutor de cabina de RadioIsla 1320 AM, un tal “Enrique”, mencionar hasta Skinner para justificar que este programa de simulación era uno correcto. Lo que no mencionó este ignorante fue un fracasado estudio de simulación hecho en la universidad de Stanford por un psicólogo que llegó a ser después el presidente de la Asociación de Psicólogos de USA.

Me refiero a Phillip Zimbardo, conocido por el famoso “Efecto Lucifer”, al cual le dediqué una reflexión que titulé “El “Efecto Lucifer” y la “Doctrina del Shock” se combaten rompiendo el silencio…

Como mencioné en aquella ocasión el “experimento” consistía en separar dos grupos de estudiantes en “prisioneros” y “carceleros” con las siguientes instrucciones:

Pueden producir en los prisioneros que sientan aburrimiento, miedo hasta cierto punto, pueden crear una noción de arbitrariedad y de que su vida está totalmente controlada por nosotros, por el sistema, ustedes, yo, y de que no tendrán privacidad... Vamos a despojarles de su individualidad de varias formas. En general todo esto conduce a un sentimiento de impotencia. Es decir, en esta situación tendremos todo el poder y ellos no tendrán ninguno.

El resultado de esta “simulación” fue la TORTURA. Es decir, cuando los “carceleros” notaron que no podían ejercer el necesario miedo sobre los “prisioneros”, se inició una escalada de TORTURA, pero esa TORTURA no era “simulada” sino que era REAL. El fracaso fue tal que tuvieron que CANCELAR EL EXPERIMENTO EN LA PRIMERA SEMANA.

Más tarde Zimbardo llamó a este comportamiento de abuso “El Efecto Lucifer”, definiendo el “mal” o “evil” de la siguiente manera:

El EJERCICIO DEL PODER para dañar (psicológicamente), herir (físicamente) y/o, destruir (mortalmente) y ejecutar crímenes contra la humanidad.

El estudio de la universidad de Stanford de 1971, que simulaba una prisión, estuvo subvencionado por la Armada de los USA.

A continuación un documental de este incidente que obligó a los psicólogos a cuestionarse el asunto ético a la hora de realizar estudios de simulación con personas.


Pero, el “Efecto Lucifer” no murió en Stanford sino que fue rescatado por el ejército de USA en la guerra de Medio Oriente, donde nos llega a nuestra mente aquellas degradantes fotos de tortura en la prisión de Abu Ghraib en Irak.

Las “simulaciones” que llevan a estudiantes puertorriqueños desde sus escuelas a prisiones con esposas y uniformes de presos llevan al peligro de TORTURAR a jóvenes en vez de ayudarlos a evitar el comportamiento antisocial que los traslada como prisioneros a las cárceles.

Dos posibilidades salen de los objetivos de este “programa especial” del Departamento de Educación y el Departamento de Corrección:

  1. Los que organizaron el programa en cuestión son unos IGNORANTES de la investigación científica psicológica y exponen a nuestros estudiantes a la TORTURA.
  2. Los que organizaron el programa en cuestión SABEN de qué tratan las simulaciones y llevan a estudiantes a un escenario de TORTURA.

Ya sea por IGNORANCIA o por CONOCIMIENTO, al final del camino el resultado de estas simulaciones es LA TORTURA…

El Colegio de Abogados de Puerto Rico ya se ha manifestado en contra del “programa especial” de “SIMULACIÓN”, pero la Asociación de Picología de Puerto Rico está muda ante la exposición de estudiantes a escenarios de “SIMULACIÓN” donde menores puedan ser expuestos a TORTURA.

El llamado debe ser a los padres de los estudiantes a que se nieguen a autorizar tanto al Departamento de Educación como al Departamento de Corrección que sus hijos ingresen a este programa de SIMULACIÓN…


P.D.

Sería bueno preguntar si los profesionales de la salud, que están detrás de este programa de SIMULACIÓN con los estudiantes puertorriqueños, están de acuerdo o no con la labor de su colega, el Dr. John Bruce Jessen, quien estuviera a cargo de escribirle al gobierno de USA cómo torturar a prisioneros, y si no están de acuerdo, cuál es el protocolo que han utilizado para que el “Efecto Lucifer” no se manifieste en estas SIMULACIONES.

martes, 28 de diciembre de 2010

El “Efecto Lucifer” y la “Doctrina del Shock” se combaten rompiendo el silencio…

Una persona en un puesto de poder le dice a sus subalternos cómo tratar a las personas que están bajo su tutela:

Pueden producir en los prisioneros que sientan aburrimiento, miedo hasta cierto punto, pueden crear una noción de arbitrariedad y de que su vida está totalmente controlada por nosotros, por el sistema, ustedes, yo, y de que no tendrán privacidad... Vamos a despojarles de su individualidad de varias formas. En general todo esto conduce a un sentimiento de impotencia. Es decir, en esta situación tendremos todo el poder y ellos no tendrán ninguno.

Estas instrucciones fueron dadas por el psicólogo Philip Zimbardo a unos sujetos de un experimento en el año 1963, subvencionado por la Armada de los USA, y se conoce como “El experimento de la cárcel de Stanford”, que se supone durara unas dos semanas. pero fue suspendido en el sexto día por el descontrol en el maltrato que mostraron los sujetos del experimento.

La crítica entre los psicólogos se dirigió al método que fue calificado por algunos como antiético, y por esto cuestionaron sus hallazgos. Sin embargo, las recientes noticias de prisioneros en Abu Ghraib señalan al asunto del poder del carcelero sobre los prisioneros en el contexto de cederle el poder absoluto a los que dominan la cárcel.

Philip Zimbardo llegó a ser posteriormente el presidente de la Asociación Norteamericana de Psicología en el año 2002, y a sus hallazgos los calificó como “El Efecto Lucifer”, que en YouTube se presenta desde la Parte 1, hasta la Parte 11.

Zimbardo define el mal (evil) de la siguiente manera:

El EJERCICIO DEL PODER para dañar (psicológicamente), herir (físicamente) y/o, destruir (mortalmente) y ejecutar crímenes contra la humanidad.

Zimbardo explica para “Democracy Now” que la maldad (evil) se asienta en las instituciones que la respaldan, que muchas veces la maldad se ejerce desde la licencia que le da al individuo las personas con poder, y repasa “El experimento de la cárcel de Stanford”…


Para Philip Zimbardo, el mal se combate cuando asumimos el comportamiento del héroe.

Dijo una periodista canadiense:

Saber cómo funciona el shock puede ayudar a blindarnos contra él. Cuando un prisionero sabe cómo funciona el shock como técnica de interrogatorio, puede resistir estos métodos. Y considero que esto mismo puede aplicarse a gran escala. Aquellas sociedades que han aprendido de sus traumas pasados (y muchas sociedades latinoamericanas entran en esta categoría) son más resistentes al shock y resulta más difícil explotarlas en momentos de trauma.

Se trata de la periodista Naomi Klein, quien definió la “Doctrina del Shok”:


¿A qué viene todo esto en una reflexión casi al final del año…? Visitaba en la red a antiguos amigos, personas que conocí de muchacho, hasta en la Iglesia, y entre ellos me llamó la atención algunas personas que creía en aquella época como gente “buena”, pero que recientemente o en el reciente pasado han estado o estuvieron muy cercanas a puestos de poder en el gobierno. Me entristecía el cómo estas personas se transformaron en marionetas del sistema al punto que se prestaron como cómplices en la agenda de represión gubernamental.

Para darles un simple ejemplo, el de una profesora que trabajaba para la administración del secretario Rafael Aragunde bajo el pasado mandato de Aníbal Acevedo Vilá, que se quejaba de una maestra que faltaba mucho a su trabajo. Admitió que esa maestra no faltaba mucho en sus veintitantos años de servicio, casi treinta, hasta que la atacó un cáncer, y afirmaba que la enferma tenía el deber de renunciar a su trabajo, y a sus derechos de retirada, porque esa enfermedad afectaba al servicio educativo de sus estudiantes.

Jamás hubiese imaginado que la muchacha que yo conocí hace unos años atrás diría tal diparate, menos cuando se pintaba como una “independentista” que amaba a su “patria”… Y la cantidad de “independentistas” que sabía trabajaban para Aragunde y seguían aquel escenario “intelectual” de imponer la “eficiencia” a un alto costo de represión sobre empleados buenos con el fin de dar un escarmiento a los demás, me escandalizaba mucho más…

No me extraña entonces verlo ahora en la escalada del gobierno de Fortuño que continuó con el camino que le señalaban los expertos de Wall Street a Jorge Silva Puras en la pasada administración de Aníbal Acevedo Vilá. Sin embargo, estamos expuestos a las caras de los puertorriqueños que infligen daño social, económico y político desde sus puestos, pero olvidamos bajo qué régimen vivimos: el COLONIAL. En este sentido, la Metrópoli ejerce el poder desde su invisibilidad, como aquel que supervisa a los carceleros y no se deja ver por los prisioneros.

Después de tantos golpes, ¿se puede culpar al pueblo por su cansancio…? Observé con mucha esperanza la entrevista que le hiciera el programa “Piedra, papel y tijera” al periodista chileno radicado por muchos años en Puerto Rico, Carlos Weber, quien fuera una de los millones de víctimas de la “Operación Cóndor” y ahora rompe el silencio. Afirma Weber que aspira a un mejor Puerto Rico para sus hijos, que nacieron en el país que lo acogió…