jueves, 14 de enero de 2010

La independencia de Haití según Pat Robertson se debió a un pacto con el Diablo. ¿Y qué pasó con Louisiana…?

En el 1794, la Francia que había ganado su revolución en contra de la monarquía, declaró la liberación de los esclavos en América. Para esa época, en Haití ya había una insurrección de esclavos. En el 1795, España le cede a Francia su parte de la isla de La Española y para el 1796, Napoleón Bonaparte vuelve a instituir la esclavitud en América.

En el 1801, se promulga la constitución de Haití bajo Toussaint Louverture, que así se llamó entonces a la isla de La Española. Toussaint Louverture intentó conquistar la parte este de la isla pero los franceses la mantienen de tal manera que la isla se divide en dos partes, una colonial y la otra independiente. Napoleón envió tropas a la isla y logra capturar al jefe del nuevo estado haitiano y lo lleva a Francia donde muere en la cárcel.

Sin embargo, Napoleón Bonaparte estaba muy ocupado en sus guerras de conquista en Europa y decidió invertir sus esfuerzos en conquistar Europa antes que dedicarse a las tierras coloniales de América, ya que si obtenía el poder en Europa, lo podría obtener después en América. Así que Napoleón decidió venderle todas las tierras de Francia al oeste de la nueva nación de USA, dirigida entonces por Thomas Jefferson, las tierras de Louisiana.

Pero, el cálculo de quien se proclamaría emperador, liberaría una reacción en cadena, porque la revolución en Haití, segunda nación americana liberada del colonialismo europeo, después de USA, y primera nación formada por esclavos liberados, sería una inspiración revolucionaria en toda la América.

En Puerto Rico se cuenta una historia de un tal Diego Salcedo, a quien el cacique Urayoán lo ahogó en un río para demostrar que los conquistadores españoles no eran unos dioses. En Haití se cuenta otra historia de una ceremonia en Bois Caïman en donde los esclavos hicieron un ritual para dirigirse a la revolución contra los que los subyugaban, y se dice que oraron así:

El Dios que creó el sol que nos alumbra, que despierta las olas y las normas de la tormenta, aunque oculto en las nubes, nos mira. Él ve todo lo que el hombre blanco no. El dios del hombre blanco le inspira a la delincuencia, pero nuestro Dios nos llama a hacer buenas obras. Nuestro Dios, que es bueno para nosotros, nos ordena a vengar nuestras desgracias. El dirigirá nuestros brazos y nos ayudará. Desecha el símbolo del dios de los blancos, que tantas veces nos hizo llorar, y escucha la voz de la libertad, que habla en el corazón de todos nosotros.


Luego del fatídico terremoto en Haití el pasado martes, 12 de enero de 2010, el charlatán Pat Robertson tomó la voz del mismísimo Dios, como si fuese el profeta que amenaza a los pueblos que luchan por su libertad, al igual que lo hiciera en el pasado cuando dijo que agentes de USA deberían matar a Hugo Chávez, este profeta de Dios dijo que Haití estaba maldita por haber hecho un pacto con el Diablo, refiriéndose a aquel ritual de liberación de los esclavos en Bois Caïman, que dió inicio a la lucha por la independencia.

Tanto los compañeros blogueros de “El Ñame”, El Rata, en “El Diablo Demanda A Pat Robertson Por Chotear Su Pacto Con Haití”, como de “Cargas y Descargas”, Edwin Vázquez en “Religiosos Fundamentalistas le Echan la Culpa del Terremoto a los Haitianos”, reseñan y critican la infamia de una persona que yo considero tan diabólica como Satanás.

Escuché a Pat Robertson esta mañana, pero decidí que antes de escribir cualquier cosa, era mejor repasar la historia libertaria de Haití. Recordaba que gran parte de lo que es ahora el territorio de la nación de USA, se lo deben a esa revolución de aquellos esclavos haitianos que espantaron los intereses de un Napoleón Bonaparte de las colonias francesas en América.

En mi búsqueda encontré las palabras del embajador de Haití en USA, Raymond Joseph, que expresan muy bien lo que pensé al repasar esa historia de héroes haitianos:









Escucho hoy por la radio que el comando sur del ejército de USA se incautó de las operaciones del aeropuerto de Haití, que después que los gobiernos de Venezuela, China, Cuba y España están en el país desvastado, ese comando no deja entrar a Haití a los puertorriqueños que han dado el paso hacia el frente para ayudar a los hermanos haitianos. ¿Quiénes dirigen a los US of A…? ¿Los Pat Robertson…?

viernes, 8 de enero de 2010

Ni líderes sindicales, ni abogados de Puerto Rico acaban de denunciar el Estado de Sitio impuesto por el PNP de Fortuño…

Cuando a principios del cuatrienio de Fortuño se aprobó la fatídica Ley 7, se le puso una píldora venenosa a la Ley 45 de sindicación de empleados públicos. En este nuevo “ordenamiento” de leyes del trabajo, que más bien son leyes para el desempleo, se dice que no aplican los acuerdos de los convenios colectivos aprobados porque estamos en un periódo de “emergencia”, como si la situación económica fuese una especie de escenario de guerra y se aprobase un “estado de sitio” (en inglés “state of siege” o “state of emergency”).

En otras palabras, la ley que se supone defendiera el derecho de los empleados públicos a negociar con su patrono, AHORA no tiene validez alguna. En la pasada huelga magisterial, la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) retó la Ley 45 al convocar a su matrícula a una huelga, lo que le hizo ganar su descertificación como organismo sindical exclusivo. En aquel momento fueron muchos los “líderes” sindicales que criticaron a la FMPR por tirarse a la calle, y detrás de las críticas estaban unas organizaciones sindicales con base en USA para sustituir a este organismo magisterial a la hora de representarlos.

Frente al nuevo gobierno, varias uniones convocaron a un paro general para el 1ro de mayo de 2009, de manera que se denunciara las políticas antiobreras del gobierno de Fortuño. Pero, aquellos personajes que marcharon en la pasada administración de Aníbal Acevedo Vilá para que aprobaran un impuesto al consumo y a los servicios que llamaron IVU, decían que no se tirarían a la calle porque podrían descertificar sus uniones. Fueron varias las reflexiones que publicamos en aquellos días denunciando que varios “líderes” sindicales arrastraban sus pies ante las políticas antisindicales de Fortuño: “Uniones hacia el Tribunal Federal, incluyendo a un miembro del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano”; “Primero de Mayo, vamos pa’ la calle…”; “Anna Burger, we are waiting for you in Puerto Rico for our International Day of Workers’ celebration and marching with Aida Díaz…”; “Otro “líder” de unión de USA desmiente a Fortuño, pero queda en silencio si apoya la manifestación del 1ro de mayo… ¡Qué mamey…!”; “Federico Torres Montalvo: ¡El 1ro de mayo tírate a la calle con los trabajadores que dices representar…!”.

El asunto no era si el pueblo trabajador estaba en contra de las políticas antiobreras de Fortuño, porque esa conciencia ya estaba muy clara. El problema para estas personas al frente de las uniones era si arriesgarían que el Estado les descertificara sus uniones. Ese “miedo” revelaba que los organismos sindicales no tenían la fuerza de la fidelidad de sus miembros, que no existía un vínculo de combatividad en las uniones.

Las razones de esa falta de fidelidad son tantas que aquí no abundaré mucho en el asunto, pero basta decir que para muchos, los sindicatos son una especie de supermercados de servicios y que la cuota debe ser una aportación para construir esa infraestructura de servivios, lo cual debe ser así, pero ESOS servicios se restringen a defender el trabajo a través de unas leyes y reglamentaciones que no le sirven para nada a los trabajadores.

Esta deficiencia en las leyes y reglamentos produce un servicio LEGAL que se AJUSTA a unas reglas de juego de lo que los abogados llaman el “ordenamiento legal”. Es decir, los “líderes” de uniones y algunos abogados toman el timón de las uniones para dictarle a la membresía cuáles son las tácticas adecuadas para combatir al patrono, que en el caso del gobierno, es el patrono el que redacta las leyes y reglamentos…

La contradicción es tal que el “ordenamiento legal” se redacta para la represión de la clase trabajadora, y es ESA misma clase trabajadora la que debe acudir al “ordenamiento legal”, que escribe su patrono, para defender su trabajo y las condiciones de esos trabajos.

La pregunta que se cae de la mata es si los abogados saben de esta contradicción… Y la contestación lógica es que LO SABEN… Entonces, la otra pregunta que se cae de la mata es: ¿por qué los trabajadores, como clase, no acaban de tirar a la basura la estrategia de combatir únicamente al patrono a través de los tribunales…? Y la respuesta es sencilla y dolorosa: Unas personas han acaparado con los puestos en organizaciones sindicales y contratan a abogados para jugar al eterno proceso legal del litigio en organismos creados por el Estado donde se dilatan las decisiones, y por esta dilatación, ganan tanto los abogados de los sindicatos como los abogados del patrono, pero, al final SIEMPRE pierde el trabajador. En esta situación, el trabajador pierde SIEMPRE, o sea están en una situación de pérdida o de pérdida, donde se joden como quiera, porque la justicia tardía NO es justicia…

Bajo este kiosko que han montado varios abogados, en detrimento de los trabajadores, ahora es el Colegio de Abogados de Puerto Rico el que pide auxilio por la afrenta del gobierno de Fortuño, donde les han sometido al mismo castigo al que sometieron en el pasado a una unión “descertificada”, la FMPR… Fueron cómplices del silencio cuando atacaban a un sindicato y ahora son los mismos organismos que agrupan a los abogados, los que son víctimas del ataque del Estado.

Claro, después que muchos “líderes” sindicales se llenaron la boca diciendo que irían a una huelga general para enero de 2010, ahora reculan por enésima vez, según dice el reportaje del periódico Primera Hora titulado “Sacan sus últimos cartuchos para evitar 1,056 despidos”:


Aunque el SPU ha estado presente en todos los frentes posibles defendiendo los empleos de sus representados, el SPU no hará un llamado de huelga a su matrícula, pues el mismo podría representar la pérdida de su certificación.



¿Cuál es el “remedio” para combatir el patrono…? Como dice la noticia que citamos:


El sindicato de Servidores Públicos Unidos (SPU) anunció ayer la radicación de una demanda en el Tribunal de Primera Instancia para detener las cesantías de 1,056 empleados públicos, efectivas hoy.



…y continúa:


El grupo, que cuenta con la representación legal del bufete de la ex presidenta del Colegio de Abogados, Celina Romany, alegó en la demanda que la Ley 7 adolece de defectos constitucionales, por lo que exigen que se declaren ilegales cada una de sus disposiciones estipuladas.



¡COOOOÑO…! Descubrieron el Mediterráneo… ¡Puñeta, eso es OBVIO…! ¿Y a estas alturas es que a un sindicato se le ocurre retar la inconstitucionalidad de la Ley 7…? Lo que parece no preveer el sindicato es que la Ley 7 toma como PREMISA que Puerto Rico está bajo un “ESTADO DE EMERGENCIA” y que en estas circunstancias SE PUEDEN VIOLAR LOS DERECHOS CIVILES QUE ESTÁN GARANTIZADOS BAJO LA CONSTITUCIÓN…

Es decir, todavía los líderes de los sindicatos NI LOS ABOGADOS A TRAVÉS DE SU COLEGIO DE ABOGADOS, no les han explicado al pueblo que el gobierno de Fortuño ha sometido al pueblo, A TODO EL PUEBLO, y no únicamente a los trabajadores, a un régimen de ESTADO DE SITIO, y se conforman con jugar a la litigación en los tribunales.

Al final de todo, todas estas organizaciones sociales, que agrupan personas a través de los partidos políticos, a través de los sindicatos, a través de organizaciones profesionales como las de abogados, quedarán emplazadas por el pueblo y si no les sirven, se someterán a su desaparición para ser sustituídas por otras instituciones que nos saquen de este “ordenamiento” de manera que tengamos un nuevo “ordenamiento”.

El estado de sitio que vivimos no le grantiza A NINGÚN CIUDADANO sus derechos, aún a los que tengan trabajos. ESE es el mensaje que deben denunciar los sindicatos: El Estado ha impuesto un régimen dictatorial y como tal se debe combatir. Y en ese estado de sitio se ha LEGALIZADO el violar los derechos ganados en una constitución. ¿Los tribunales o las calles...?

martes, 5 de enero de 2010

El pudor de mi madre ante Sandro, y un poema erótico...

Para mi madre, que ha sido muy conservadora toda su vida, el ir sola a un cine no era lo más adecuado para una dama, y menos casada. Así que cuando le interesaba ver una película, nos llevababa a uno de nosotros, sus hijos, al teatro Oller en Bayamón. Además ese teatro era de mayor “reputación” que el “Carmen” donde ella decía que iba toda la titerería de Bayamón.

Recordaba el pudor de mi madre cuando leía la noticia de la muerte de Sandro, porque era ese pudor el que la llevaba a ver sus películas con alguno de nosotros, sus hijos, que eran unas novelas de hora y media. Pero no eran sólo novelas de cine, como las de “Corín Tellado”, sino que además intercalaban la música del cantante como una plataforma de venta de sus discos. Así, me vi “obligado” a ver a Sandro y lo aceptaba con gusto porque era una salida extraña de casa y a la vez disfrutaba aquella música, y a aquel galán que era de los poquitos que lloraban mientras cantaban, porque en las películas de la generación de mis padres, prevalecía aquellos machos del cine mejicano, con sus grandes sombreros y pistolas en las cinturas…

A mi madre le gustaba más ese hombre sensible que sabía llorar… Bueno, eso he creído hasta ahora, que al repasar esos videos de Sandro, observo que también, además de su sensibilidad, interpretaba sus canciones movidas con un análogo movimiento de caderas, que enloquecía a las mujeres, pero mi madre permanecía calladita al observarlo, y jamás pensaría que le agradaría esos movimientos de cadera… ella insistía en ir al Oller en aquellas tandas de la tarde de los sábados, porque sólo vería la sensibilidad del hombre lloroso, mas no los movimientos eróticos de cadera… ¿Mi madre…? ¡JAMÁS…! Ella debía ser algo así como la Virgen María…

Ayer, escuchaba a Jorge Rivera Nieves, en el noticiero de Telemundo, cuando reseñaba la noticia de la muerte de Sandro e insistía en el movimiento erótico de las caderas de Sandro… Entonces me pregunté, ¿sería el pudor lo que llevaba a mi madre a ser fanática de Sandro…? Nunca se lo he preguntado, y creo que si se lo pregunto, por pudor, me daría una bofetada en la cara, por eso de mantener el trono materno…

Bueno, aquí una de mis favoritas de Sandro, “Trigal”, que para mí es un poema al bello púbico de la mujer, en este caso de una mujer rubia…





Cuando era joven jamás entendí la metáfora en esta canción, porque fuimos criados en la inocencia y en el pudor. Pero, crecemos... Le agradezco a mi madre esa crianza porque ahora entiendo que ese pudor lo guardó para nuestra infancia...


Posdata...

Una de las virtudes de Sandro fue replantearse una imagen distinta de modelo del hombre en el cine frente a los machos mejicanos, y entre esas “virtudes” sus labios porque a mí me decían cuando joven “el Bembóm”, por aquello de la canción de Bobby Capó que interpretaba Maelo, hasta que una muchacha rubia, cubana, y compañera del salón se me sentaba detrás de mi pupitre para susurrarme: "Sandro, que labios hermosos tienes..." A Pilar, mi abrazo dondequiera que esté...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Mi cantaleta en contra del acoso moral…

Recuerdo las cantaletas de mi madre… ¡Cómo me jodían…! No había límites a la hora de repetir el mismo regaño… Ahora, en mi vida de adulto, todavía me joden esas cantaletas… Apelaban siempre a un mecanismo que tenemos en la conciencia que se llama “CULPA”… Eso, ella apelaba al sentido de CULPA.

Sé que muchos freudianos combaten los “complejos de culpa”, y eso está bien cuando la “culpa” es una tara más pesada de lo que se supone sea… ¿Por qué algo insignificante lo tenemos que hacer taaaan grande…? En este sentido, yo también combato los complejos de culpa, y más en los niños y adolescentes que todavía tienen una vida por delante, que a veces no se dan cuenta de que el mundo que tienen por recorrer, es mucho más amplio que el que tienen en esa juventud.

Pero, cuando se trata de personas abusadoras, DE TODAS LAS EDADES, uno TIENE que cargar con LA CANTALETA… Puede que entre en oídos sordos, pero LA DENUNCIA CONTRA LO INJUSTO ES CONTAGIOSA, cuando uno se atreve a gritar en contra de lo injusto siempre habrá otro que se tire al ruedo, otro con sensibilidad…

Así que MI CANTALETA en contra del abuso que señalé como Cyberbullying o acoso moral por la Internet y otros medios de comunicación electrónica se seguirá escuchando. No puede ser distinto a otras veces anteriores donde he reflexionado en este Blog acerca del “Acoso Moral”, al punto que he incluído una sección de referencia permanente al margen del Blog… Y AHORA INCLUYO OTRA SECCIÓN CONTRA EL CYBERBULLYING…

Sé que todavía andan unas “gárgolas” rondando por esta página para comentar, porque ya no pueden seguir haciendo “chistes” de una menor de edad, que se inventan personajes anti-yanquis a ver si me corren la máquina… A esos ya se los comió la bruja desde que cerraron aquella infame página de cyberbullying que titularon “Free Tito Andrea Manfredi Odierna”, a esos que se los trague el infierno si es que el Diablo los admite porque sospecho que le podrían quitar el trono que ocupa…

Mi “cantaleta” se dirige a otros, a todos aquellos lectores que tienen cerca a adolescentes y niños, sean hermanos, primos, hijos, sobrinos, vecinos… si pertenecen a una red social donde tienen incluídos a estos familiares menores de edad, divulguen esta información de prevención y ataque en contra del acoso moral, busquen videos en YouTube o cualquier otro sitio de la red que trate el tema y publíquenlo en las páginas de estos, orienten a los menores de lo que significa el acoso moral y sírvanles de apoyo… A esos, mi CANTALETA… Y este video que se divide en tres partes...


PARTE I


PARTE II


PARTE III


sábado, 26 de diciembre de 2009

Murió Edward Schillebeeckx

Hace un tiempo atrás, dirigido por mi director espiritual, aunque parezca increíble para algunos que lo haya tenido, conocí algunos escritos del teólogo católico Edward Schillebeeckx, en especial un libro titulado “El ministerio eclesial: Responsables en la comunidad cristiana”, que perdí en una de mis mudanzas y que luego de adquirir una segunda copia, la cedí a un sacerdote holandés...

En aquella época estudiaba lo que eran los sacramentos, y específicamente en ese libro, cómo había evolucionado el concepto de “sacerdote” en la Iglesia católica. Descubrí que el ministro de la eucaristía no siempre era un sacerdote “ordenado”, sino que en ocasiones la comunidad elegía entre ellos a una persona que presidiría la misa y “consagraría”, que en la Iglesia católica se refiere a convertir el pan y el vino, en sangre y cuerpo de Jesús de Nazaret.

Ese descubrimiento me impactó porque los sacerdotes católicos eran, y siguen siendo, muy celosos del ritual de la misa en cuanto a la eucaristía se refiere, y nos enseñaban que aquella tarea de consagrar era exclusiva del sacerdote que a su vez lo garantizaba el carácter permanente de su ministerio. En otras palabras, la consagración se guardaba sólo para una clase sacerdotal, después de todo, eso era lo que definía el sacerdocio, o el ministerio del sacrificio en el templo, así como los sacerdotes judíos sacrificaban animales en su templo, o como otros sacerdotes también hacían sacrificios de animales a los dioses griegos…

Lo que Schillebeeckx había desenterrado de la historia de la Iglesia católica era que no siempre fue así, que el ministerio del sacerdocio fue algo más dinámico, que cambiaba con el tiempo y las necesidades de las distintas comunidades cristianas, mucho antes de la llegada de Martin Lutero, desde el inicio en la Iglesia primitiva.

Y si ESA era la premisa de Schillebeeckx, entonces para el lector no había otro remedio que aceptar que ESE ministerio podría revisarse AHORA, de acuerdo a las necesidades espirituales de la comunidad ACTUAL, ponderando esa renovación a las distintas culturas…

Tembló la Iglesia, y Schillebeeckx tuvo que pasar por el juicio de un tribunal en el Vaticano que comparó con la antigua Inquisición, ahora llamada la “Congregación para la Doctrina de la Fe”; juicio del que salió airoso...

Aquel libro se publicó en un momento que pensábamos que la Iglesia no seguiría fielmente la renovación que era producto del Concilio Vaticano II:

Cuando se anunciaron los planes para el Concilio Vaticano II, Schillebeeckx respondió como co-autor de la declaración firmada por los siete obispos holandeses, donde anticipaban casi todos los cambios progresivos que saldrían del Vaticano II sobre cuestiones como la liturgia, el ecumenismo, y la apertura a otras las religiones y el fomento de la iniciativa de los laicos. Sin embargo, en aquel momento él no fungió como uno de los peritos o expertos en el Consejo que trabajó estrechamente con el cardenal Bernard Alfrink y otros para subrayar el carácter colegial del episcopado (como un equilibrio a la infalibilidad papal pronunciada en el anterior Concilio Vaticano I). La Constitución dogmática de la Iglesia refleja los puntos de vista del teólogo relacionados a estos asuntos. Asimismo, durante el Concilio Vaticano II, Schillebeeckx se unió a Hans Kung, Kark Rahner y Yves Congar para apuntalar el lanzamiento de la nueva revista teológica que llamaron “Concilium”. (Tomado y traducido del “National Catholic Reporter”)


Es decir, uno de los teólogos que más influyó en el Concilio Vaticano II, después de unos 20 años del concilio, hizo público un libro para que los FELIGRESES se enteraran del rol histórico del ministerio sacerdotal, y los ministerios de la Iglesia, y el rol que podían asumir sus sacerdotes, los que ostentaban la “autoridad” en los bajos y altos niveles del esquema jerárquico católico, una “autoridad” que en el pasado fue a veces concedida por la propia comunidad y no necesariamente por la imposición del obispo…

Muchas veces escuché hasta la náusea a varios sacerdotes citar la Biblia para afirmar el esquema jerárquico de la autoridad papal, en especial el pasaje del evangelio de Mateo que dice:

Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías. (Mt: 16; 18 – 20)


Pero, Schillebeeckx utilizaba este pasaje como pie forzado para citar el siguiente pasaje, DEL MISMO EVANGELIO:

Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. (Mt: 18; 15 – 18)


Es decir, EL MISMO PODER QUE JESÚS LE CONCEDIÓ A LA “PIEDRA”, O PEDRO, DE ATAR Y DESATAR, QUE DECÍAN HEREDABAN LOS SIGUIENTES PAPAS, LO TENÍA TAMBIÉN SUS DISCÍPULOS…

Claro, algunos dirán que los discípulos de Jesús eran sólo doce (12), pero en Lucas dice:

En esos días, Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. (Lc: 6; 12 – 16)


Y si alguien dijera que Mateo utilizaba el término “discípulo” exclusivamente para los 12 elegidos, nos referimos al siguiente pasaje

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. (Mt: 10; 1 – 4)


Aún así, la jerarquía católica quiere justificar su estructura a partir de los 12, y sin embargo, en los evangelios se habla de muchos más discípulos, específicamente de setentidos (72) en un pasaje de Lucas:

Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: “¡Que descienda la paz sobre esta casa!”. Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: “El Reino de Dios está cerca de ustedes”. Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: “¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca”. Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad. (Lc: 10; 1 – 12)


Pero, la investigación histórica de Edward Schillebeeckx va más allá de los textos bíblicos, y desentierra escritos antiguos de la misma Iglesia que narran cómo se escogían a algunas personas para presidir la eucaristía, al punto que en el 2007, algunos sacerdotes dominicos en Holanda tomaron como referencia al teólogo, para publicar un opúsculo a los feligreses que invita a la comunidad a celebrar la misa cuando no hayan sacerdotes disponibles ya que están escasos:

Siempre en Holanda, los dominicos han hecho más, con el consenso de los provinciales de la orden. Dos semanas antes de que entrara en vigor el motu proprio “Summorum Pontificum” distribuyeron en todas las 1300 parroquias católicas un opúsculo de 38 páginas titulado “Kerk en Ambt”, Iglesia y ministerio, en el cual proponen transformar en regla general lo que en varios lugares ya se practica espontáneamente.

La protesta de los padres dominicos es que, a falta de un sacerdote, sea una persona escogida por la comunidad quien presida la celebración de la misa: “No importa que sea hombre o mujer, homo o heterosexual, casado o célibe”. La persona escogida previamente y la comunidad son exhortados a pronunciar juntos las palabras de la institución de la eucaristía: “Pronunciar estas palabras no es una prerrogativa reservada a los sacerdotes. Esas palabras constituyen la consciente expresión de fe de la comunidad entera”.

El opúsculo se abre con la explícita aprobación de los superiores de la provincia holandesa de la orden de los predicadores y dedica las primeras páginas a una descripción de lo que sucede el domingo en las iglesias de Holanda.

Por escasez de sacerdotes, no en todas las iglesias se celebra la misa. Desde el 2002 al 2004 el número total de las misas dominicales en Holanda ha descendido de 2200 a 1900. En cambio, en el mismo periodo ha aumentado de 550 a 630 el número de “servicios de Palabra y comunión”: es decir, liturgias que la sustituyen, sin el sacerdote y por tanto sin celebración sacramental, en las cuales la comunión se hace con hostias consagradas antes.

En algunas iglesias la distinción entre la misa y el rito que la sustituye es percibida claramente por los fieles. Pero en otras no, las dos cosas son consideradas de igual valor, intercambiables en todo. Más aún, el hecho de que sea un grupo de fieles el que designe al hombre o mujer que guía la liturgia sustituta consolida en los mismos fieles la idea de que su elección “desde abajo” es más importante que el envío de un sacerdote de afuera y “desde arriba”.

Y lo mismo ocurre para la formulación de las plegarias y para el ordenamiento del rito. Se prefiere dar libre campo a la creatividad. Las palabras de la consagración, en la misa, son frecuentemente sustituidas por “expresiones más fáciles de entender y más en sintonía con la moderna experiencia de fe”. En el rito sustituto, sucede frecuentemente que a las hostias consagradas se agregan hostias no consagradas y se distribuyen todas juntas para la comunión.

En estos comportamientos los dominicanos holandeses distinguen tres expectativas difundidas:

– que los hombres y las mujeres a quienes se les confía que presidan la celebración eucarística sean escogidos “desde abajo”;

– que se espera que “esta elección sea seguida de una confirmación o bendición, u ordenación por parte de la autoridad de la Iglesia”;

– que las palabras de la consagración “sean pronunciadas tanto por quienes presiden la eucaristía, como por la comunidad de las que ellos son parte.

A juicio de los dominicanos holandeses, estas tres expectativas tienen pleno fundamento en el Concilio Vaticano II.

La movida decisiva del Concilio, a su juicio, ha sido la de introducir en la constitución sobre la Iglesia el capítulo sobre el “pueblo de Dios” antes que el de “la organización jerárquica constituida desde lo alto hasta lo bajo, desde el Papa y desde los obispos.

Esto implica sustituir una Iglesia “pirámide” con una Iglesia “cuerpo”, con el laicado como protagonista.

Y esto implica también una visión diferente de la eucaristía.

La idea que la misa sea un “sacrificio” – sostienen los dominicos holandeses – está también ligada al modelo “vertical”, jerárquico, en el cual sólo el sacerdote puede pronunciar válidamente las palabras de la consagración. Un sacerdote varón y célibe, como está prescrito por “una antigua teoría de la sexualidad”.

En cambio, del modelo de la Iglesia “pueblo de Dios” deriva una visión de la eucaristía más libre y paritaria: como simple “compartir el pan y el vino entre hermanos y hermanas en medio de lo cual está Jesús”, como “mesa abierta también a gente de diferentes tradiciones religiosas”.

El opúsculo de los dominicos holandeses termina exhortando a las parroquias a escoger “desde abajo” las personas a las cuales hacer presidir la eucaristía. Si por motivos disciplinarios el obispo no confirmase a tales personas – porque están casadas, o porque son mujeres – las parroquias seguirán igualmente su camino: “Sepan que ellas de todos modos están habilitadas para celebrar una real y genuina eucaristía cada vez que se reúnen en oración y comparten el pan y el vino”.

Los autores del opúsculo son el padre Harrie Salemans, párroco de Utrecht, Jan Nieuwenhuis, ex director del centro ecuménico de los dominicos de Ámsterdam, André Lascaris y Ad Willems, ex profesor de teología en la universidad de Nijmegen.

En la bibliografía citada por ellos sobresale otro, más famoso, teólogo dominico holandés, Edward Schillebeeckx, 93 años, que en los años ochenta terminó bajo el examen de la congregación para la doctrina de la fe por tesis cercanas a las que ahora confluyen en el opúsculo.

La conferencia episcopal holandesa se reserva replicar oficialmente. Pero ya ha hecho saber que la propuesta de los dominicos se presenta “en conflicto con la doctrina de la Iglesia católica”.


En su análisis, Edward Schillebeeckx separaba los asuntos dogmáticos de los pastorales para ilustrar que no toda la prédica de la Iglesia estaba asentada en asuntos de dogmas sino también de una dirección organizativa, y que los feligreses debían saber la diferencia de una y de la otra. Esa diferenciación que me enseñó mi director espiritual aún me mantiene como un creyente, aunque ya yo determinara que no soy un “devoto”.

Desde Nochebuena, aquel amigo, que fue mi director espiritual, me escribió para anunciarme de la muerte de Edward Schillebeeckx, según se reseña en el “National Catholic Reporter”, y que hoy repaso la noticia en el periódico “El País” de España.

Doy gracias a Dios por haber conocido, por sus escritos, a este teólogo revolucionario, y por tener a alguien que me lo presentara…

Que descanse en PAZ Edward Schillebeeckx.


POSDATA:

Si deseas más información acerca de este teólogo, visita la página de “Edward Schillebeeckx Foundation”.


ACTUALIZACIÓN:

José María Castillo reflexiona acerca de Edward Schillebeeckx en su Blog “Teología sin censura”.